Fénix

Ahora mismo tengo unas ganas incontrolables de llorar y no sale.

No sale porque mi cuerpo me dice, abrázate alguien, déjate caer como nunca lo has hecho. Siempre he querido llorar mientras alguien me sostiene, nunca ha sucedido y no por falta de razones para no echar lágrimas afuera.

Es por eso que soy la típica persona que lee historias románticas y se llena de imágenes, intentando llenar huecos que más que eso son como espacios infinitos, inllenables como agujeros negros. 

Siempre lamento no tener un sostén y entonces me pregunto, ¿no he sido mi sostén toda la vida? jamás he tenido a alguien que siquiera tome mi mano en un momento difícil, soy solo yo y siempre yo. También he sido yo quien no se ha permitido caer en el océano de dudas. También sé que ha sido Dios el que no me ha permitido morir, que detrás de esa fuerza no dejándome caer está él. Quizá y debo decidir que lo único que necesito es a Dios y a mi misma.

Yo probablemente deba permanecer sin compañía por siempre.

Yo quizá en esta ocasión llenando de inmundicia propia mi alma, quizá y solo necesito comenzar el ciclo, caer, desfallecer, sufrir y morir. Para revivir como un ave fénix, esperando el próximo final.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s