Voy a renacer de nuevo.

En poco tiempo he vuelto a morir, pero como no pocos días atrás me acurrucaré en el suelo, sentiré esas alas invisibles cubriéndome y cerraré los ojos una vez más. Moriré como he muerto tantas veces con la certeza de que el mañana vendrá con otras oportunidades. Vidas como mañanas.

Roto

La gente muchas veces nos lastima sin darse cuenta de los alcances que puede tener el daño, a veces ese daño se siente como si como si algo se rompiera por dentro. El problema cuando las cosas se rompen es que nunca serán como lo eran antes de estarlo, siempre habrá una astilla pequeña que no estará ahí, siempre habrá una pieza que no encajará nunca más.

Yo que siempre me he sentido como si estuviera compuesta por miles de partes que intentan formar un todo reciento mucho el daño, es devastador. Ahí las piezas rotas se hacen más pequeñas e interminables y no hay sangre para pegarlas; no hay nada. A pesar de todas esas partes diferentes y exóticas, a pesar de tener que cargar con lo que soy, con lo que quiero y no puedo obtener, tengo un corazón débil. Un corazón que bien, podría ser destruido en cualquier momento, soy como un bebé en el corazón; y a ese corazón pequeño le toca ser la contraparte de aquel monstruo que habita dentro, que es una parte también, que no puede ser eliminado porque forma parte de ese todo. Es mi quimera. Siempre he amado a las quimeras, son criaturas que al igual que yo son un ser que no es del todo lógico.

Cuando algo es dañado, los monstruos toman fuerza, encuentran valor en la ira, en la decepción. El llanto entonces deja de llamarse así para ser algo innombrable, mi corazón pierde la lucha y es enterrado un poco más. La quimera sabe que él corazón también debe sobrevivir, sabe que sin él todo terminará así que sabe que la mejor forma es silenciarlo, es amenazarlo es tomarlo por el cuello, ahogarlo con la almohada y mostrarle sus verdades, su miseria. Todo se transforma, todo cambia y se adapta a la destrucción, alguien tiene que encargarse de construirlo todo y el arquitecto elije la forma. La frialdad tomará partido, todo se volverá más árido, más desolado que nunca.

Al mundo nada le importa si perezco desde adentro. A mi tampoco me importa, no podemos morir y lo sabemos, renaceremos en otra persona una vez más como las demás ocasiones esperando de nuevo el momento de volver a dormir para despertar de nuevo.

“Soy muchas partes de un todo.” Es algo que siempre digo, todo el tiempo, es mi verdad. Soy como hecha de distintas personas, una es tan elegante que probablemente pudo ser muy distinguida, otra parte es muy floja y vanidosa; esperando la oportunidad de mirarse en el espejo cuando tenga ocasión. Soy muchas partes de un todo.

Una de esas partes es peligrosa, es oscura y yo no le temo, porque temerme a mi misma no es una opción, si algo he de decir es que he aceptado que esas partes a veces tienen la buena suerte de coincidir y otras no tan buenas, están dispersas por todas partes buscando como escapar locamente. Esa parte oscura odia a todo el mundo, odia tanto todo que incluso se odia a si misma, a mí y a las partes que nos forman. A veces puedo sentir como me tiene una soga en el cuello, otras como intenta ahogarme en un mar de desesperanza… una fosa profunda y siento como me arrastra, en esas ocasiones en las que tiene más fuerza, todo se hace confuso.  Todo sangra por dentro, todo es caos, depresión y destrucción.