Vivo las historias de amor de otras personas, solo porque nunca alcancé a vivir las mías. Vivo más bien la amargura que si supe reconocer y recoger en el camino. No conozco el amor más que en los ojos de otras, no sé si lo que siento es amor porque nunca lo he recibido, porque no quiero pensar que lo que me han dado hasta ahora es amor; porque si así fuera, creo que sería momento de cerrar puertas para no abrirlas nunca más.

Una vez leí un libro que decía “toda la vida creía que estaba buscando el amor hasta que un día, me di cuenta que lo único que deseaba era huir de él”, probablemente es lo que hago ahora, huyo de mis propios deseos y de la intranquilidad que ello podría darme. Huyo de la idea de ser diferente y de dar a conocer los secretos que solo yo sé que escondo. La vida no me dio un amor de esos que te hacen temblar las piernas, en cambio me dio una profesión y aficiones que me hacían temblar hasta la punta de los dedos; pero personas no, amores no, solo me dio personas que en su propia búsqueda solo me dejaron llena de una desolación tan devastadora y de la penumbra que solo te deja una sombra que sabes, quizá no se irá jamás.

Probablemente todo sea como me dijo alguien alguna vez, “sabes que hay algo muerto dentro de ti…” Es posible, soy un ente intentando ir y escapar de su propia destrucción a la vez.

Ego

Hay muchas cosas que me hacen falta en la vida, pero cuando una de las cosas que considero más importante falta, todo cae. Todo se desploma. Todas las ausencias se hacen evidentes. Todo muere. Si soy sincera, sé que todo fue mi error.

Cuando era niña siempre soñé con cosas diferentes, con cosas que eran incompatibles y que yo sabía pero ignoraba, no podían coexistir en un mismo universo. Soñé con un amor tan profundo, soñé con el reconocimiento y la gloria. Puedes tomar un camino y probablemente te llevará a más de un resultado, que encontrarás al final del camino, no se sabe, es parte del misterio.

Siempre atribuí que debía centrarme en el éxito y que el amor sería una consecuencia de existir, antes era como esas niñas que soñaban que alguien las amaba de la forma más profunda y sincera, soñé con la adoración y la confianza que no existen en una relación funcional. Pensé dentro de mi propio ego que lo conseguiría únicamente con existir, pensé en que nunca estaría sola, pensé que era el único futuro posible en ese rubro. Ahora que sé que me equivoqué todo se hace muy lejano, porque la gloria no sabe bien sin amor y el amor sin gloria es vivir en una jaula de oro. Deseé con tanto ímpetu ambas cosas que el saber que posiblemente no podré obtener ninguna es devastador.

Pasó incontables horas soñando antes de dormir con aquello que no tengo, con aquello que se hace funesto, con aquello que reprime mis otros ratos. Moriré es lo unico que pienso, es lo único verdadero en esta vida.

Solo fui una persona cuyo ego la engañó hasta dejarla ciega, una persona cuyos deseos le avergüenzan y la hacen sentir maltrecha. Creo que si comienzo a olvidar el más imposible de mis deseos quizá, solo quizás, todo acabará.