Verdad

Yo siempre he esperado, eso es. He esperado por esa sonrisa que solo existe en mis sueños, siempre lo miro a lo lejos y él de repente se da cuenta de que yo estoy ahí y me sonríe. Su sonrisa es amplia, sincera y llena de felicidad… de amor. Me abraza porque también ha estado esperándome. Entonces mi corazón se detiene, no, mi corazón que ha estado parado desde la última vez que el amor me mató… renace nuevamente ante su cercanía.

¡Oh qué dicha!, que dicha es la que siento al bailar entre sus brazos. Al saber que solo a mí me mira que baila mal ¡pero yo bailo mal también! pero ambos reímos porque nos divertimos juntos y a cada vaivén nos desvanecemos, oh no, se desvanece el mundo y solo estamos él y yo bailando en el cielo estrellado. Poniendo mi cabeza en su hombro siento que toda la presión se va porque, por fin, sé que tengo un puesto en donde apoyarme, descansar, confiar…

Luego está ahí dormido cerca de mí y su cara es serena. Es perfecto, porque es real y está cerca mío. La alegría me hace sentir que podría llorar ahí mismo, morir ahí mismo y haber sentido que por fin, por fin… vivir había tenido un sentido y que todo el sufrimiento había valido la pena, cada segundo de la espera había valido la pena…

Pero por sobre todas las cosas, en mis sueños él jamás me deja ir. Él me lo dice abiertamente, él me ama y nunca me dejaría sin luchar por mi. Jamás, yo que jamás he sido fundamental para alguien… al fin he encontrado mi hogar, en su mirada, en sus brazos… tan cerca de mi corazón. Dejar al fin de ser esa persona sombría que se ha sentido incompleta toda la vida.

Solo pienso y me pregunto que es esto que tengo dentro, si he estado amando a un hombre inexistente o distante me espera y nos reconoceremos el uno al otro cuando estemos frente a frente. Si al fin mi pena de amar incondicionalmente finalizará… yo siempre me pregunto si tú también me imaginas y esperas a lo lejos.

O eres solo la imaginación que me cree de niña por los cuentos.

 

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Green/Blue

I like this guy that seems to have the sea in his eyes, it reminds me that belief I have about how I was born in the night in the dark water of the ocean. But sometimes his eyes remind me of a forest I have never been, reminds me the idea of all the things I don’t know about life and make me wonder what kind of things I don’t know about his eyes and him. I wonder what he can see in me, in those black eyes that have the pride to have been wild all their existence.  Let them tell you about all the places I didn’t know I wanted to be before meeting you and how I never got I was lost till I found myself in you.

You have brought me back to my poetry, one day maybe, I could tell the world that it becomes green and blue as your gaze in the morning.

Agonía

No espero flores, no espero nada.

Duele tener que sepultar mis sueños porque no puedo alcanzarlos, duele el saber que desperdicié años esperando algo que nunca pasará. Duele tener que soltar el aire entre mis brazos porque está vacío y solo estoy yo, sola como siempre he estado. Nada más.

No podrías entender la tristeza que apodera mi corazón, no podrías entender que al cerrar los ojos solo hay desconsuelo. Solo hay ese cielo inalcanzable en el que me engañé pensando. No soy nada, no soy suficiente, no estoy hecha para ello. Este corazón lleno de canciones que en vez de morir se consume en dolor, que espera para volcar su amor completo a borbotones… ya no puedo, este dolor me consume en una forma diferente en la que lo hace mi desesperanza. No puedo más. Nadie nunca, nadie, no existe esa persona, nunca nadie me mirará como en mis sueños y nunca nadie, jamás. Porque me lees y ahora sabes que existo, pero antes en antaño, nada… Estoy segura de que elegirías a todas antes de a mí y eso está bien. Ni siquiera tengo a alguien para morir entre sus brazos.

Este es el caos en que vive en mi alma, en mi ser nacido en la nostalgia. Este es el dolor que me tiene viva deseando la redención. Volver a la nada.

Quiero tomar mi corazón y hacerlo yo misma trizas. Quiero ver toda la sangre a mis pies… Quiero respirar, quiero parar esta oscuridad que me ahoga. Quiero quitarle las maneras de hacerme daño, quiero encontrar mi arma definitiva.

Silencio.

Por favor, no puedo con más agonía.

 

Reality

I could just be happy with the sound of your voice. That’s the reality. I would have been happy just looking at you. My vision of life was different.

I had those dreams about holding you, I was just in love of the idea of me loving you unconditionally, I wanted to be the best for you… to be the only person you could rely on. I wanted to be the person who would recall you who you were when the time went bad. I had in my mind a life with you. But in some moment I started to have these crazy dreams about seeing Paris with my own eyes, drinking in front of the Seine and I pictured you there with me, holding me so tight we supposed to conquered this world.

To be honest, I would have stopped if you had asked for it. You took your side and then I smiled at the vision of the lumières in the called “the city of love”… But I wanted to let you know that… I could have stopped if you had asked, I could have been happy with the sound of your voice in the morning and the sight of a life with you.

Sobre entregar el alma en forma de libros

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No quiero decir que mi visión del mundo sea totalmente negativa, creo realmente que hay afuera como dirían en The perks of being a wallflower “Gente que no duerme con otras personas a pesar de que podrían” o uno de mis favoritos, el de Divergent “Personas que tienen el coraje de defender a otras”.

Pienso como en Hunger Games que las cosas pueden ser buenas de nuevo después de una desgracia, y que un encuentro casual puede ocurrir estilo Jenny y Oliver en Love Story con su “Amar significa no tener que decir nunca lo siento”.

Es solo que mi temor es fundado porque todas mis ilusiones han sido leídas, no son reales, no he visto algo que me haya conmovido en la médula y me haya dado ganas de estar en el lugar de la persona. Me temo que entonces, cada una de mis razones para vivir se encuentran únicamente escritas y en la imaginación de alguien más, es tenebroso porque es como vivir en otro mundo y ¿cómo distinguir cuando es realidad o jugueteo de la razón?

Es como si yo fuera el Renato en ese libro de Agustín Novás, ese personaje que se entrega a su intelectualidad y cuando el amor le llega simplemente ama para ser abandonado, y Renato solo fue hecho para amar una vez, un alma rota que no salía porque estar con otras personas era una tortura.

Una vez le dije a alguien que me reconocía con ese personaje y me preguntó si de verdad pensaba que de algún modo, mi alma estaba rota. La sola expresión de su cara fue suficiente para darme cuenta de que debía negarlo y a la vez la confirmación de que así lo sentía por dentro.

Ese libro es el que más me ha definido la historia, cuando lo leí por primera vez me impactó verme descrita en las líneas de un ser extraño y aún más en el funesto final que describía. Era algo propio, algo secreto que había compartido entre palabras pero jamás por completo, era como una revelación del alma que se esconde tras este cuerpo, una bestia pequeña como me gusta llamarla escondida junto al monstruo que es la mente. 

Nunca se me había ocurrido compartir algo así con una persona, ni con las más cercanas. Pero al tenerlo frente a mí, sentía que me comprendía, ambos habíamos sido rechazados de algún u otro modo, ambos teníamos problemas desangrándonos por dentro; si alguien podría comprender o intentarlo quizá y podría ser él. Yo sabía que el cariño nos duraría el tiempo que estuviéramos juntos físicamente. Pero dentro de mí tenía la ilusión de que la amistad durara la distancia y fuera por siempre. Quizá y pudiera tener un amigo que me comprendiera desde otro punto de vista, quise tener fe y confiar.

Entonces compartí con él mi secreto, le di mi alma plasmada en un papel junto con una envoltura que venía directamente de mis dedos y mi corazón. Para mí era una invitación pequeña, “ésta soy yo, un poco de mí, un poco de mí que nadie conoce”. Esa fue la promesa que me hice, la única ilusión que me permití tener respecto a esa persona, no sabía que tenía él pero era algo especial; algo que me hacía querer ir tras él y agradarle, sonreírle, quizá tomar su mano si la oportunidad se daba. Él tomaba mi mano y no le gustaba, como seña del secreto que le dí, él me regalo esa confesión.

A él no le gustaba prácticamente nada y a mí a decir verdad tampoco, creo que ambos teníamos tantas cosas por dentro que solo alcanzábamos a quejarnos de todo. Pero cuando mis quejas acababan las suyas seguían y era algo que me resultaba fascinante, quería que me hablara más de él para intentar entrever lo que escondía después de esa fachada; porque yo sabía que la había, si éramos tan parecidos debía tener el mismo mecanismo de defensa o al menos algo de ese estilo. Lo dejo entrever, me lo confesó sin hablarlo, me dio un poco de sí a cambio de lo que le dí, pero no era para que confiara demasiado; había sido demasiado dañado por confiar antes y no significaba que a pesar de mis buenos deseos y todas las cosas que quería darle él tenía que confiar, él no sabía si nos hablaríamos mañana, no sabía si nos recordaríamos algún día. 

Cuando leía ese libro podía recordar un poco quien era y de donde iban mis propósitos, a la par de mi perfume favorito sentía que podía definirme un poco más. Me alegré de abrir esa puerta, solo esperaba no tener que correr rápido y cerrarla.

Pero así sucedió y aún cómo y por qué, no conozco aún. No entiendo el propósito de lo que sucedió, él dijo “parte del destino era conocernos” pero eso no quiere decir que el destino tenía que gustarnos, quizá y él no hubiera querido conocerme, pero lo aceptaba y mi boca estaba llena de “lo siento” que no quería dejar escapar. Simplemente nos dejamos marchar y nos separamos. Fue la primera vez que le di a alguien un trozo de mí, aún me pregunto si en algún momento, él lo verá y entenderá mi propósito; quizá y aún no sea tarde para sonreírnos como amigos nuevamente en un anochecer con café.

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