Yo sabía que debía dejarlo ir y que ya era hora, fue como tomarlo prestado momentáneamente. Por el momento él no me necesitaba y yo no lo necesitaba a él, por lo que debía dejarlo ir.

Pero cuando hablaba con él las cosas eran diferentes, lo extraño y recién se ha ido. Pero nunca fue para mí y no lo será, él se quedará aquí y yo posiblemente me iré; pero estoy segura que en él permanecerá una parte de mi corazón y no podré olvidarlo.

Mírame, soy exactamente aquello que dije que no sería. Como un despojo viejo, como una nada, oh mira.

¿A qué estoy jugando?

He me, soy yo, de algún modo sonriente y a la vez, olvidada por dentro; estoy entre un eclipse de tristeza y un eclipse de realidad siniestro, donde está mi alegría yo no sé, quizá se fue, quizá y nunca fue real.

La verdad es que hay muchos lugares donde preferiría estar que estar sentada aquí en casa, me siento bastante en un hoyo con frecuencia. Hay muchos vacíos en el corazón que no logro llenar, muchas cosas que no logro solucionar…

A estas alturas pienso que hay muchas cosas que son más sueños que metas y siento niveles de angustia más grandes de los que recuerdo, antes las cosas me parecían sino fácil sencillas en varios aspectos. Yo era alguien que podía lograrlo todo, esos eran mis sueños y mis realidades, pensaba que era algo como omnipotente un poco genio y un poco todo. Pero últimamente mi alma se ciñe más al desamparo, a la idea del ser y no ser a quedarme sola en un rincón. No tengo animo de hacer las cosas pero tengo que hacerlas ¿dónde quedaron mis ganas de voltear de cabeza al mundo?

Mi vida siempre ha sido en mi opinión sobre llenar vacíos.

Un día en la niñez desperté pensando que algo me hacía falta y desde ese momento, nada ha estado completo en mi vida. Angustia, si algo sale bien debo buscar la forma de echarlo a perder, de acomplejarme… o simplemente es que no logro creerme la mentira de una felicidad no distante.

No soy de ese tipo que conserva a las personas, por el contrario. Dejo a las personas atrás, camino hacia adelante sin voltear, sin sostener. Soy de las que dejan, en cierto momento miro atrás y si la distancia es larga, continuo caminando. Archivo, olvido.

Como fui herida decía las cosas para herir de igual forma. No es que haya sido algo adrede o que el daño sea tal que pudiera estar muriendo por dentro, es solo que no hay nadie que entienda que mi corazón se siente rasgado por dentro y es por ello, que a las personas que me hacen una pequeña marca solo abren un poco más la que se encuentra ya roto. Entonces digo cosas para poder lastimarlas porque así me siento mejor, no digo cosas grandes, es solo que me siento sola y esas personas no están, ellas no ayudan y soy como un niño pequeñito que se encierra a llorar para que nadie lo vea. Así soy yo.

Solo intentar dañar por la vía que más me daña, desinterés, y no digo que a todas las personas les mate ello o que todas las personas suelan causarme ese dolor. Pero cuando me siento herida, simplemente pienso en decir que la presencia de esa persona no me interesa, ni lo que haga ni piense, uso siempre una frase “da igual”. Si alguien me conociera, sabría que es la clave de mi corazón roto, pero nadie me ha observado lo suficiente para notarlo; solo soy una persona llena de heridas, tampoco es que valga pensar en que podría ser más un lloriqueo que una ofensa.

Soy egoísta, porque cuando mi corazón se quiebra solo puedo pensar en ello, solo estoy llena de ideas sobre como componerlo, desesperada sobre como unirlo y no me suele importar nada más.